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Cristina Sánchez: “A los tres años, el habla de los niños debe ser comprendido casi totalmente por personas fuera de la familia”

Academia Teresa hace una nueva incorporación a su equipo y siempre para perfeccionar su metodología en el área de Psicología. Se trata de la Logopeda y Psicóloga, Cristina Sánchez, que tratará de cubrir la necesidad que existe en los niños y adolescentes que precisan reeducación del lenguaje, tanto en aquellos que sean beneficiarios de las beca MEC como en los que demanden el servicio.

Nombre: Cristina Sánchez

Edad: 27 años

Estudios: Logopedia y Psicología

Máster en Atención Temprana

Lugar donde trabaja actualmente: Un@Mas (Asociación de Apoyo a Niños con Discapacidad, Albacete). En breve, se incorpora al equipo de Academia Teresa

Hemos mantenido una conversación con la logopeda para informar un poco más de los servicios que prestará en nuestro centro académico, así como ofrecer alguna pauta orientativa a las familias que no sepan cómo actuar en caso de no observar conductas normales en el habla de los más pequeños.

 

SARA RUIZ: ¿Por qué decidiste dedicarte a la logopedia?

CRISTINA SÁNCHEZ:  Tenía claro que quería cursar unos estudios que me permitieran en un futuro ayudar de algún modo a las personas, pero con mi gran aprensión a la sangre tuve que descartar la mayor parte de carreras sanitarias…Me puse manos a la obra e investigué qué podía ser aquello que me hiciese sentir realizada, así fue cómo apareció la logopedia en mi vida.

 

S.R.: ¿Cómo es tu experiencia profesional en Un@Más?

 C.S.: Muy positiva. Este trabajo me ha permitido acercarme un poquito más a la realidad de las familias que tienen un niño con discapacidad, ya que la mayor parte de las intervenciones que realizo son en el hogar. Cada día me llevo una enseñanza nueva conmigo.

 

S.R.:  Te incorporas al equipo de Academia Teresa, ¿en qué va a consistir tu trabajo de logopeda?

 C.S.: El objetivo de este nuevo proyecto es cubrir la necesidad que existe en los niños y adolescentes que precisan reeducación del lenguaje, tanto en aquellos que sean beneficiarios de la Beca MEC como en los que demanden el servicio. Siento una gran ilusión por comenzar y conocer a cada una de las familias y a los más pequeños y jóvenes, que son los grandes protagonistas de todo esto.

Como logopeda seré la encargada de resolver las dudas e inquietudes que presenten los padres, de realizar la evaluación a sus hijos y de llevar a cabo la intervención, siempre individualizada y centrada en el desarrollo de las habilidades y los procesos que lleven a conseguir los objetivos planteados. Las herramientas utilizadas serán variadas y atractivas para captar la atención y mantener el interés.

 

S.R.: ¿Cuándo crees que unos padres deberían de consultar la opinión de un profesional de la logopedia? ¿Nos podrías aclarar las áreas de intervención?

C.S.: Cuando observen en su hijo ciertos signos de que no se desarrolla con normalidad, es decir, si aprecian dificultad en alguna habilidad que han adquirido otros niños de su misma edad.  También hay que mencionar que no siempre son los padres los que detectan la necesidad de acudir al logopeda, muchos vienen derivados del centro educativo o de su pediatra.  El logopeda será el profesional encargado de prevenir, evaluar, diagnosticar y rehabilitar las alteraciones del lenguaje (oral, leído y escrito), el habla (la pronunciación), la voz, la comunicación (como las habilidades sociales), la alimentación (masticación, deglución, desensibilización a texturas) y la cognición (atención, memoria, planificación).

 

S.R.: ¿Las emociones afectan al habla? ¿Hay alguna relación entre el bienestar emocional y algunas alteraciones del lenguaje o trastornos del habla?

C.S.: Totalmente, así lo refleja el Modelo Biopsicosocial, enfoque utilizado en la rehabilitación logopédica, el cual hace énfasis tanto en el factor biológico, como en el psicológico y el social. El estado emocional del niño repercutirá en sus dificultades y en la motivación de este para realizar otras actividades (base del aprendizaje) y, del mismo modo, los pensamientos, emociones y conductas derivadas de su afectarán a su bienestar. Por ejemplo, podría citar el mutismo selectivo, ya que se cree que tiene causas principalmente psicológicas, debido a la presencia de ansiedad, generada por la presión de sentirse el centro de atención y el miedo a ser evaluado y juzgado. Estos niños pueden ser incapaces de hablar en un contexto específico, como la escuela, y, en cambio, se comunican en otros entornos donde se sienten relajados y seguros.

 

S.R.: ¿A partir de qué edad deberíamos empezar a preocuparnos si nuestro hijo no habla?

 C.S.: El desarrollo normal del niño lleva a este a emitir sus primeros sonidos con intención comunicativa a partir de los nueve meses de edad, al año comienza a decir sus primeras palabras, a los dieciocho meses une dos y a partir de los dos años expande su vocabulario y desarrolla su gramática. A los tres años, el habla de los niños debe ser comprendido casi totalmente por personas fuera de la familia, aunque cometan errores en algunos fonemas.  Si los padres no observan estas conductas en su hijo se trata de una señal de alarma para pedir asesoramiento de un logopeda.

 

S.R.: ¿Nos podrías dar alguna recomendación para tratar con un niño que tartamudea o que tiene algún “tic facial” cuando habla?

 C.S.: Voy a daros algunas pautas a tener en cuenta…no debemos decir al niño que no hable rápido o que se relaje, ni tampoco ofrecerle ayuda completando sus palabras, debemos prestar atención y no interrumpir. El niño ha de tener la sensación de que estamos escuchando el contenido de su mensaje y no de que estamos pendientes de cómo lo dice, si mostramos calma crearemos un escenario comunicativo de confianza. Es más efectivo hablar de forma relajada y con frecuentes pausas (proporcionando así un buen modelo), antes que hacer críticas o dar consejos del tipo ‘habla más despacio’ o ‘inténtalo de nuevo más lento’, lo importante es que el hablante sienta nuestro apoyo.

 

S.R.: ¿La logopedia puede ayudar a mejorar las dificultades de comprensión lectora?

C.S.:  Muchos niños por carencia del dominio de las estrategias de comprensión o por otros motivos, como pueden ser problemas de memoria o tener un vocabulario pobre, tienen serios problemas a la hora de interpretar un texto. Esta situación no sólo afecta a la lectura, sino también al estudio e incorporación de nuevos conocimientos. De normal, es una tarea que realizamos de manera constante y automática, pero cuando existen dificultades se precisa de una instrucción directa, de la cual se encarga el logopeda.

 

S.R.: ¿Un niño que no pronuncia bien alguna letra, o que tiene dificultades lectoras puede beneficiarse de la logopedia?

 C.S.: Los niños con dislalia o con un trastorno del aprendizaje de la lectoescritura, como es el caso de la dislexia, se benefician no sólo del tratamiento específico sobre el área del lenguaje, sino que también este conlleva mejoras en otras áreas (personal, social, emocional, educacional y cognitivo).  Consecuentemente, al potenciarse el curso de su desarrollo evolutivo, el niño gana autonomía, iniciativa y confianza en sí mismo.

 

S.R.: ¿Qué les dirías a unos padres que observan que su hijo tiene alguna dificultad en el habla pero que piensan que “se solucionará con el tiempo”?

C.S.:  Un niño que no dice nada o que tiene dificultades para pronunciar algún fonema o para planificar su discurso tendrá limitada la comunicación y ello le repercutirá en su interacción con el mundo que le rodea (relaciones personales, desempeño escolar, integración en la sociedad, etc.). Si se opta por esperar estaremos perdiendo un tiempo muy valioso para estimular el lenguaje.  Imaginemos que un niño con 18 meses no ha comenzado a andar, ¿también esperaríamos pensando que se solucionará? Lo más seguro es que la decisión fuese acudir al especialista para ser asesorados.

 

S.R.: ¿Un problema que no se trate, puede tener consecuencias negativas para un niño?

C.S.: Como seres humanos todo lo que nos acontece genera una serie de creencias, estas desencadenan unas emociones y nos llevan a actuar de una manera determinada. El estado del niño, con el tiempo, puede generarle problemas de autoestima, al interpretar su circunstancia como resultado de que no tiene los mismos recursos que el resto de sus compañeros.  Por ello, es muy importante tratar las dificultades tempranamente, para prevenir que estas afecten al desarrollo emocional y social, así como a otras áreas del aprendizaje.

 

 

Más Información:

Cristina Sánchez Rodríguez

628439543

Logopeda y Psicóloga

www.academiateresa.com

 

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